domingo, 15 de noviembre de 2015

Mi experiencia en el recreo

Cuando sonó la campana para el recreo lo primero que hice fue merendar un delicioso sándwich, cuando terminé de comer me fuí a jugar un poco, entonses el juego era las escondidas y cuando comencé a correr para esconderme me rasgué en cuello con la baya de voleibol y caí al piso.

Cuando le dije a la profe y me curó la herida y ahora estoy mucho mejor y ya esta cicatrizando la herida.

Esta anécdota creo que es muy dolorosa pero tiene una moraleja que tienes que fijarte por donde caminas para no tener un accidente como el mio o peor.

Y si te pasa igual que a mí no tienes que llorar para que no te duela mucho la herida pero lo que sí debes hacer es reírte porque como dice el dicho: la felicidad cura heridas.Y la herida no se nota tanto pero todavía duele un poco.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

DibuAbi Template by Ipietoon Cute Blog Design